En esta innovadora comedia visual, seguimos las desventuras de un turista estadounidense llamado Tati, que llega a una París futurista y surrealista, donde la modernidad ha transformado la ciudad en un laberinto de metal y cristal. Tati es un hombre de otro tiempo, atrapado en un mundo que no entiende, lleno de tecnología y automatización que lo dejan completamente desubicado.
A medida que intenta navegar por esta urbe hiperconectada, se encuentra con un conocido y a través de su errática búsqueda de un restaurante, se convierte en el epicentro de una serie de enredos hilarantes. Los personajes que conoce son tan peculiares como el entorno: desde una mujer que se pierde en el caos urbano hasta un grupo de hombres de negocios que luchan con sus propios problemas de comunicación.
La película destaca por su narrativa visual, donde el minimalismo del diálogo deja espacio para el humor físico y las observaciones sociales, una marca distintiva del estilo de su creador. Cada escena es un ballet de acción sincronizada, mostrando cómo la tecnología y la modernidad pueden deshumanizar y distorsionar las interacciones cotidianas. A través de un juego constante entre lo absurdo y lo cotidiano, la historia ofrece una crítica mordaz a la sociedad contemporánea, invitando al espectador a reflexionar sobre el impacto de la modernidad en la vida diaria. Con una estética visual impresionante, este viaje hilarante y visualmente sorprendente es un deleite para cualquier amante del cine.