En una moderna y surrealista versión de la Guerra Fría, un superhéroe estadounidense, cuyo concepto de "libertad" está a la medida de su ego y su patriotismo exacerbado, se lanza a la contienda contra las fuerzas del mal, encarnadas por un insidioso villano francés. Este héroe, al que le gusta lucir su uniforme en color rojo, blanco y azul, ve el mundo a través de una lente bastante distorsionada, donde todo aquello que no sea estadounidense es simplemente una amenaza a su ideal.