En esta peculiar comedia francesa de los años 70, seguimos la vida de un joven que, tras una serie de idas y venidas sentimentales, se ve atrapado en un triángulo amoroso que desafía su lógica y sus emociones. Todo comienza cuando su novia, Lisa, se siente frustrada y deprimida, y él, en un intento por animarla, decide llevarla a un viaje inesperado a la casa de veraneo de un amigo. Lo que inicialmente parece ser una escapada reparadora se transforma rápidamente en un caos emocional.
A medida que los días transcurren, la relación entre los tres personajes se complica aún más. Nuestro protagonista se encuentra en una encrucijada, debatiéndose entre sus sentimientos por Lisa y la atracción hacia una mujer fascinante que aparece en su vida. Mientras tanto, su amigo, quien se convierte en el mediador del tumulto, no puede evitar involucrarse emocionalmente. El humor negro y las situaciones absurdas no tardan en surgir, convirtiendo sus momentos de tristeza en risas agridulces.
Con un enfoque audaz sobre la complejidad de las relaciones, la película utiliza un inteligente entrelazado de comedia y drama para explorar el amor, la soledad y la naturaleza humana. Cada escena es un reflejo de la locura que puede surgir del deseo, mientras los personajes, con sus mensajes contrapuestos, nos llevan a cuestionar lo que verdaderamente significa estar enamorado. Al final, las emociones se imponen y el desenlace deja a todos con un atisbo de esperanza, aunque con un toque de melancolía.