Una joven llamada Kate acepta un nuevo trabajo como niñera en una mansión aislada, custodiando a dos niños huérfanos, Flora y Miles. Desde el momento en que llega, Kate siente que la atmósfera de la casa es inusualmente inquietante. La elegante pero decrépita mansión, rodeada de un denso bosque, parece guardar secretos oscuros y una historia trágica.
A medida que los días pasan, Kate comienza a notar comportamientos extraños en los niños. Flora es una niña brillante y dulce, pero hay algo en su visión del mundo que la hace parecer muy madura para su edad. Miles, por otro lado, es carismático pero perturbador, con momentos de agresividad inesperada. Kate intenta conectar con ellos, pero pronto se da cuenta de que no solo se enfrenta a los retos de cuidar a los niños, sino también a una presencia inquietante que atormenta a la mansión.
Poco a poco, la realidad comienza a desmoronarse. Kate se enfrenta a visiones escalofriantes y empieza a cuestionar su propia cordura. A medida que descubre la trágica historia de los anteriores ocupantes de la casa, la línea entre lo real y lo sobrenatural se desdibuja. La tensión se intensifica hasta que culmina en un desenlace inesperado y perturbador, dejando a Kate atrapada en un ciclo de terror que desafía su percepción de la vida, la muerte y lo que significa realmente cuidar de aquellos que están perdidos.