En una noche que promete ser solo otra de esas típicas fiestas universitarias, la vida de un joven toma un giro inesperado cuando su novia desaparece. Sin rastro y sin dejar ninguna pista, el protagonista se ve obligado a embarcarse en una búsqueda frenética por la ciudad. Con la ayuda de su excéntrico padre, que ha llegado a visitarlo con la intención de reconectar, la trama se convierte en una especie de road trip lleno de humor y momentos awkward.
A medida que la noche avanza, ambos personajes intentan lidiar con sus diferencias: el padre, un tipo que siempre ha buscado controlar la vida de su hijo, y el joven, que quiere salir de su sombra y ser independiente. En el camino, se topan con personajes absurdos y situaciones hilarantes que los llevan a explorar no solo la ciudad, sino también su relación. Entre fiestas, conversaciones profundas y un par de revelaciones sorprendentes, el tiempo se les echa encima.
Con el reloj marcando cada segundo, el dúo desafía las probabilidades para encontrar a la novia, todo mientras intentan entender qué significa realmente la conexión entre un padre y un hijo. La película mezcla la comedia y la emoción, destacando los altibajos de las relaciones familiares y la búsqueda de la identidad personal. Una noche de locura que, al final, podría ser lo que ambos necesitaban para cerrar capítulos y abrir nuevas puertas.