En un experimento audaz y probablemente un poco loco, un cineasta decide llevar el concepto de la realidad al extremo. Con un enfoque en la vida cotidiana de un hombre común, se embarca en la tarea de documentar cada rincón y aspecto de su existencia, armado con cámaras para capturar momentos que van desde su aburrida rutina diaria hasta sus interacciones con amigos y familiares. Sin embargo, lo que comienza como un estudio sobre la vida de un individuo pronto se convierte en un caos hilarante y perturbador.
A medida que la película avanza, el protagonista se encuentra atrapado no solo en su propia vida, sino también en la red de las expectativas creadas por el cineasta. A medida que la presión por ser "interesante" aumenta, los acontecimientos de su vida cotidiana comienzan a distorsionarse y manipularse, lo que lleva a situaciones cada vez más absurdas. Desde reuniones familiares tensas hasta peleas inesperadas, la barrera entre la realidad y la ficción se desdibuja, lo que culmina en momentos de pura comedia y reflexión.
El talento del director brilla a través de un enfoque ingenioso que mezcla el documental con la ficción, cuestionando si realmente estamos viviendo nuestras vidas de forma auténtica o si, en el fondo, todos somos un poco actores. Esta película es una crítica humorística y mordaz sobre la vida moderna y la obsesión con la imagen, llevándonos a preguntarnos hasta qué punto estamos dispuestos a ir para ser "reales".