En la fría y grisácea ciudad de Boston, dos hermanos irlandeses, Connor y Murphy MacManus, llevan una vida común hasta que una noche cambian el rumbo de su existencia al intervenir en un conflicto entre un grupo de mafiosos rusos. Tras defenderse, se dan cuenta de que han eliminado a estos criminales y, en un acto de justicia personal, deciden que es hora de tomar el asunto en sus propias manos. Convencidos de que están cumpliendo con la voluntad divina, se proponen eliminar a los gánsteres que plagan su ciudad, creyendo que están purificando el mundo de la escoria. Con cada asesinato, su notoriedad crece y se convierten en leyendas urbanas, conocidos como los "santos".
Mientras tanto, un detective desconcertado, Paul Smecker, se encuentra en la posición de resolver estos homicidios. A medida que se adentra en el caso, Smecker comienza a cuestionar la legalidad y la moralidad de las acciones de los hermanos. Con un juego del gato y el ratón que va en aumento, los santos se convierten en un dilema moral tanto para los criminales como para las autoridades.
Entre balas, violencia estilizada y diálogos memorables, la historia plantea preguntas profundas sobre la justicia, la venganza y la lealtad. A medida que las tensiones aumentan y los caminos de los hermanos y Smecker se cruzan, todos deben enfrentar las decisiones que han tomado y sus inevitables consecuencias.