En el bullicioso corazón de Roma, un anciano profesor que solía ser respetado enfrenta ahora la dura realidad de vivir en la pobreza. Sin trabajo y con un penoso estipendio de pensión, se encuentra solo, atrapado en un mundo que parece haberlo olvidado. La historia comienza a desenredarse cuando se presenta su inminente desalojo, lo que le lleva a buscar desesperadamente alguna forma de sobrevivir. A pesar de su situación, mantiene una relación entrañable con su perro, Flike, quien se convierte en su único compañero y motivo de alegría en un entorno cambiante y hostil.
Con una cinematografía extraordinaria que captura la esencia de la posguerra italiana, el anciano lucha no solo contra las adversidades económicas, sino también contra la creciente soledad que lo envuelve. A través de interacciones con otros personajes, incluidos jóvenes trabajadores y trabajadores sociales, vemos cómo el sistema parece fallar a quienes más lo necesitan.
Mientras las calles de la ciudad vibran con vida, nuestro protagonista se aferra a su dignidad y a su vínculo con Flike, desafiando el destino que parece estar en su contra. Con cada paso, la película se adentra en los temas universales de la soledad, la lucha por la dignidad humana y el amor incondicional, llevándonos a un final que deja una profunda reflexión sobre la vida y la pérdida en un mundo que a menudo parece ser indiferente a las historias de aquellos que luchan por ser escuchados.