Un grupo de trabajadores de una plataforma petrolera en el Yukón, enfrentando el crudo invierno y la soledad, se encuentra atrapado en un desierto helado tras un accidente aéreo. Entre ellos, un cazador armado, John Ottway, se convierte en el líder natural. Mientras lidian con la devastadora pérdida de sus compañeros, los sobrevivientes se ven obligados a afrontar no solo el clima extremo, sino también una amenaza mucho más aterradora: una manada de lobos salvajes, que los acecha incansablemente.
Con el frío mordiéndoles los huesos y el miedo apoderándose de sus corazones, Ottway intenta mantener la esperanza y la unidad entre el grupo, aunque las tensiones aumentan a medida que la desesperación se apodera de sus hombres. Cada encuentro con los lobos es una lucha por la supervivencia, y las noches se convierten en una pesadilla llena de aullidos y sombras inquietantes. A medida que los miembros del grupo comienzan a caer uno a uno, todos deben confrontar sus propios demonios internos y sus miedos más profundos.
En medio de este caos, Ottway se debate entre la lucha por mantenerse vivo y el deseo de rendirse ante una muerte inevitable. La historia se convierte en un viaje de autodescubrimiento, donde la angustia y la voluntad de vivir se entrelazan en un escenario brutal. La naturaleza se muestra tanto como adversaria implacable como un reflejo de la lucha interna del ser humano, desafiando a los personajes a enfrentarse a su mortalidad de una manera visceral y poética.