En el París de los años 60, la vida de un apático y solitario ejecutivo, François, da un giro inesperado cuando su esposa decide dejarlo. En un intento por seguir adelante, se encuentra en una situación peculiar: para lidiar con su soledad, contrata a un joven atractivo y carismático, Albert, como su "acompañante" para las noches solitarias. Aunque la relación comienza de manera puramente transaccional, pronto se desarrolla un vínculo inesperado entre ellos, lleno de momentos de risas, discusiones lúdicas y una exploración profunda de sus respectivas soledades.
François, inicialmente reacio y algo rígido, comienza a abrirse a la vida con el aliento fresco de Albert. A través de sus interacciones, el ejecutivo descubre su propio sentido del humor y aprende a disfrutar de los placeres simples que había olvidado. Sin embargo, conforme su relación se vuelve más cercana, se ven atrapados en una red de celos y malentendidos. Albert busca una conexión genuina, mientras que François lucha con sus sentimientos en un vaivén emocional.
Ambos personajes se enfrentan a sus propias inseguridades y expectativas, desafiando las normas sociales que los rodean. En su travesía, aprenden lecciones sobre el amor, la amistad y la aceptación. La historia, con toques de comedia y melodrama, ofrece una mirada encantadora y nostálgica sobre las complejidades de las relaciones humanas, dejando al espectador con el corazón ligero y una sonrisa en el rostro.