Un exejecutivo de publicidad, tras perder su trabajo, se encuentra enrolado como instructor en un programa para jóvenes problemáticos en un campamento militar. En un entorno hostil y lleno de tensiones, su misión es ayudar a un grupo de cadetes que parecen desinteresados en su futuro y completamente desconectados del sistema educativo tradicional.
El protagonista, interpretado por un carismático Danny DeVito, enfrenta un gran desafío: ganarse la confianza de sus alumnos, quienes son un heterogéneo grupo de adolescentes con diferentes problemas personales y un historial de fracaso académico. A medida que intenta implementar su propio estilo de enseñanza, se da cuenta de que la clave para motivarlos no es solo la disciplina militar, sino también conectar con ellos a un nivel más profundo. Con ingenio y un enfoque poco convencional, empieza a introducir temas de Shakespeare, retándolos a pensar sobre la vida, la ambición y el fracaso, lo que provoca tanto resistencia como un resurgimiento de curiosidad entre los cadetes.
Con su mezcla de humor y lecciones de vida, la trama se desarrolla entre momentos de frustración y revelación, donde tanto el instructor como los estudiantes aprenden unos de otros. Lo que comienza como un intento de adaptarse a un entorno extraño se convierte en una travesía de autodescubrimiento y redención, enseñando que el conocimiento no es solo académico, sino también emocional.