Clark Griswold, un padre de familia entusiasta de la Navidad, está decidido a lograr que estas fiestas sean las mejores de su vida. Con la intención de impresionar a su familia y cumplir con sus tradiciones, Clark planea celebrar una Navidad perfecta, llena de luces brillantes, decoraciones extravagantes y una cena festiva. Sin embargo, sus intenciones se ven amenazadas por una serie de desastres cómicos y malentendidos que pondrán a prueba su temple y su entusiasmo navideño.
A medida que se aproxima el gran día, todo empieza a salirse de control: su ambiciosa idea de decorar la casa con un despliegue masivo de luces lleva a un apagón de la vecindad, sus visitas familiares se vuelven un caos y un malentendido con un misterioso vecino genera un efecto dominó de hilaridad. Además, la llegada del estricto cuñado y su esposa convierte la cena en un verdadero campo de batalla.
A pesar de los contratiempos, lo que realmente importa es el amor y el sentido de familia, aunque a veces eso se pierda entre el caos. Clark, con su inquebrantable espíritu navideño, hará todo lo posible para mantener la alegría de la celebración, haciendo que esta Navidad sea inolvidable por las más disparatadas razones. Al final, la película nos recuerda que aunque las cosas no siempre salen como uno espera, lo que cuenta son los momentos compartidos con aquellos que amamos.