En esta secuela de terror, Tommy Jarvis, el único sobreviviente del brutal ataque de Jason Voorhees, está decidido a enfrentarse a sus demonios del pasado. Después de años de incertidumbre y pesadillas, Tommy cree que la única manera de superar su trauma es asegurarse de que Jason esté realmente muerto. Por ello, decide desenterrar el cuerpo del asesino en el cementerio, pero lo que no anticipa es que este acto lo traerá de vuelta a la vida de la manera más aterradora posible.
Jason, revivido por un rayo, regresa con más fuerza y furia que nunca, y comienza su implacable cacería en el campamento Crystal Lake, donde la historia sangrienta del pasado se repite. Mientras el pánico se desata entre los campistas desprevenidos, Tommy se convierte en su único defensor y debe unir fuerzas con un grupo de adolescentes, que están tratando de disfrutar de su verano. Con el reloj en su contra, y mientras Jason se dedica a eliminar a cualquiera que se cruce en su camino, Tommy revela a la comunidad lo que ha vuelto a suceder.
Inmersos en una mezcla de horror y humor negro, el enfrentamiento entre Tommy y Jason se vuelve personal. En esta ocasión, no solo está en juego la vida de los campistas, sino también la posibilidad de que Tommy se encuentre cara a cara con los traumas que lo han atormentado durante tanto tiempo. ¿Podrá detener a Jason de una vez por todas, o sus pesadillas lo consumirán para siempre?