En esta hilarante secuela, los inefables amigos Larry y Richard regresan de su aventura anterior con una sorpresa inesperada. Después de haber hecho malabares con la muerte de su jefe, Bernard, y haberlo convertido en el centro de una serie de locuras, ahora se encuentran en un nuevo embrollo. Cuando se enteran de que, al parecer, la última voluntad de Bernie tiene que ver con un misterioso tesoro escondido en una isla del Caribe, los chicos deciden que es hora de seguir su instinto aventurero.