En una soleada y despreocupada ciudad costera de Nueva York, dos jóvenes asistentes de una empresa, Larry y Richard, están ansiosos por disfrutar de un fin de semana de relax y diversión. Todo parece ir de maravilla hasta que, inesperadamente, descubren que su jefe, Bernie, ha sido asesinado en su mansión, justo antes de que todos se dirijan allí para una fiesta de fin de semana. En lugar de denunciar el crimen, los chicos deciden que sería mejor hacer como si Bernie estuviera vivo. La idea es que, si el fin de semana sigue su curso con normalidad, podrán evitar cualquier tipo de complicaciones con la policía.
Así que, en un arriesgado y cómico giro de eventos, los dos amigos sacan a Bernie a pasear, llevándolo a la playa, a fiestas y a un sinfín de situaciones hilarantes. A pesar de su condición, la presencia del "jefe" va generando confusiones y enredos, no solo con los huéspedes de la lujosa mansión, sino también con un grupo de mafiosos que también andan tras Bernie. Con cada escena, Larry y Richard deben lidiar con la falta de coordinación del cuerpo inerte y a la vez mantener la apariencia de que todo está bajo control. La película es un derroche de risas, malentendidos y giros inesperados mientras estos dos amigos intentan sobrevivir a un fin de semana que no sólo pone a prueba su ingenio, sino también su amistad, convirtiéndose en una comedia clásica que nadie puede olvidar.