En esta adrenalínica secuela, los detectives de Miami, Mike Lowrey y Marcus Burnett, se enfrentan a una amenaza peligrosa y sofisticada en el mundo del tráfico de drogas. Mike, el atractivo y despreocupado seductor, y Marcus, el padre familia algo más sensato, se ven obligados a dejar de lado sus diferencias y unir fuerzas una vez más. Tras la aparición de una poderosa red de narcotraficantes cubanos que utilizan la sofisticación y la violencia para expandir su imperio, los dos amigos deben trabajar codo a codo para desmantelar la operación.