En el bullicioso corazón de Nueva York, un hombre con un ingenioso plan se encuentra atrapado en una comedia de enredos tras un atraco fallido. Tras disfrazarse de payaso, Grimm –interpretado por un genial Bill Murray– ha decidido robar un banco durante el ajetreo del Día de San Patricio. Con su cómplice, la encantadora Phyllis, y un amigo algo torpe, se prepara para hacer el gran golpe y salir con una fortuna. La idea es sencilla: un par de truquitos, un poco de caos y el dinero en el bolsillo antes de que el día termine.