Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de prisioneros de guerra, considerados deshonrosos y con poco valor a los ojos del ejército, son reclutados para una misión prácticamente suicide en el frente europeo. Bajo el estricto mando del teniente comandante, un oficial veterano de combate con una visión inusual del deber, se forma una unidad de élite compuesta por soldados canadienses y estadounidenses. Desde el inicio, la dinámica entre los hombres es explosiva, ya que las rivalidades personales y las diferencias culturales ponen a prueba su cohesión.