En plena era de la Gran Depresión, una joven y excéntrica heredera llamada Irene, parte de una familia adinerada pero disfuncional, se encuentra en un establecimiento de lujo donde se realiza un curioso concurso de "hombres perdidos". Allí, se cruza con Godfrey, un hombre sin hogar que, cansado de su situación, se convierte en el inesperado objeto de atención de Irene. Ante la atrevida propuesta de actuar como su sirviente, Godfrey acepta el desafío, pero lo que comienza como un juego pronto se convierte en una serie de enredos y malentendidos.