En una pequeña ciudad de la Francia de los años 50, la vida de una familia de clase media se desarrolla en medio de un ambiente a veces tierno y a veces inquietante. La historia sigue a Laurent, un adolescente de 14 años que está descubriendo su identidad y sus deseos en un entorno familiar poco convencional. Su madre, una mujer llena de vida y con un espíritu rebelde, juega un papel crucial en su formación, incentivándolo a experimentar las complejidades de la vida adulta a través de risas y lecciones profundas.