En una lluviosa noche parisina, un joven amante se embarca en un tumultuoso plan para eliminar a su esposa y quedarse con su fortuna. Tras urdir un meticuloso plan para asesinar al adinerado esposo de su amante, el crimen parece ser un éxito. Sin embargo, todo se complica cuando, en su intento de escapar, se olvida de un pequeño detalle: su propia huella digital.
En un giro dramático, su frenética escapatoria lo lleva hasta un ascensor donde queda atrapado, convirtiéndose en prisionero de su propia ambición. Mientras tanto, la policía comienza a cerrar el cerco, y un testigo inesperado que lo vio abandonar la escena se convierte en una pieza clave en el rompecabezas del crimen. De manera paralela, la angustiada amante espera noticias de su amante y se encuentra en una espiral de desesperación que irá en aumento a medida que las horas pasan.
El juego del gato y el ratón se intensifica, y el protagonista se ve atrapado no solo por la ley, sino también por su propia culpa y paranoia. Las sombras de París son testigos de su caída, y la atmósfera de suspenso se vuelve casi palpitante. En un mundo donde la moral y la ambición chocan, la historia es un recordatorio escalofriante de que a veces, la búsqueda del deseo puede llevar a los más oscuros precipicios. La inquietante música de Miles Davis añade un aire de tensión que envuelve toda la narrativa.