En una Inglaterra de los años 60, un joven delicuente de un barrio obrero es enviado a un reformatorio tras ser atrapado robando. Allí, se enfrenta a la dura rutina de la vida institucional, rodeado de otros chicos perdidos y un sistema que poco se preocupa por su bienestar. El protagonista, con su espíritu rebelde y una habilidad innata para correr, encuentra en el atletismo una salida a su frustración y una forma de desafiar a sus opresores. A medida que se enfrenta a los entrenadores y a la presión del reformatorio, su talento natural le gana la atención del personal.