En una Inglaterra de los años 60, un joven delicuente de un barrio obrero es enviado a un reformatorio tras ser atrapado robando. Allí, se enfrenta a la dura rutina de la vida institucional, rodeado de otros chicos perdidos y un sistema que poco se preocupa por su bienestar. El protagonista, con su espíritu rebelde y una habilidad innata para correr, encuentra en el atletismo una salida a su frustración y una forma de desafiar a sus opresores. A medida que se enfrenta a los entrenadores y a la presión del reformatorio, su talento natural le gana la atención del personal.
Sin embargo, su carrera no es solo un medio para el éxito; se convierte en una metáfora del conflicto interno del chico. Por un lado, busca la aprobación del director del reformatorio, quien lo ve como una promesa para el futuro; por otro, lucha contra el conformismo y la expectativa que le imponen. La competencia final se convierte en el clímax emocional, donde el joven debe decidir entre cumplir con las expectativas del sistema o reivindicar su individualidad y dignidad.
Con un fondo de desilusión y desesperanza, esta historia revela la lucha de un joven que intenta encontrar su voz en un mundo que parece decidido a silenciarlo. A través de su travesía, la película explora temas de libertad, resistencia y la búsqueda de la identidad en un ambiente opresor, planteando preguntas sobre el valor de la resistencia personal frente a las normas sociales.