En una escuela pública de Nueva York, Henry Barthes es un suplente que se enfrenta a una rutina desgastante y emocionalmente agobiante. Con una vida personal en desorden, Henry se siente como un observador distante de su entorno, incapaz de conectar con sus estudiantes, desgastados por el sistema educativo que ni siquiera parece importarles a los adultos que deberían guiarlos. A medida que avanza el año escolar, se ve envuelto en las vidas de varios adolescentes que lidian con problemas graves: bullying, problemas familiares y la desesperanza de su entorno.