En un mundo repleto de arte, intriga y un toque de locura, un carismático pero algo torpe marchante de arte se ve involucrado en una complicadísima trama que involucra un famoso cuadro robado. Con su inconfundible estilo británico y un bigote que ya es casi un personaje por sí mismo, el protagonista, Charlie Mortdecai, es un hombre de negocios que se encuentra más listo para los problemas de lo que parece.