En un barrio humilde de una ciudad en los años 20, un niño de apenas cinco años, huérfano y abandonado, es dejado a su suerte por su madre, quien no puede hacerse cargo de él. Sin embargo, el destino le tiene preparada una inesperada conexión. Un icónico vagabundo, que vive la vida al límite y lucha contra las adversidades del sistema, encuentra al pequeño en la calle y decide llevarlo consigo. Inicialmente, la relación entre ambos es caótica; el vagabundo apenas puede cuidar de sí mismo, pero pronto comienza a desarrollar un fuerte vínculo con el niño.