En el Inglaterra del siglo XIX, la vida de Mary Anning, una paleontóloga autodidacta, se despliega en un pequeño pueblo costero de Lyme Regis. Conocida por sus descubrimientos fósiles, Mary vive una existencia solitaria y austera, marcada por la pérdida y la lucha en un campo dominado por los hombres. Todo cambia cuando una joven, Charlotte Murchison, llega a Lyme con su esposo, quien busca a Mary para que le muestre los secretos de la paleontología.
Después de una serie de encuentros incómodos, el vínculo entre Mary y Charlotte comienza a profundizarse a medida que comparten sus respectivas soledades. Charlotte, atrapada en un matrimonio sin amor y lidiando con la tristeza por la muerte de su hijo, encuentra en Mary no solo una mentora, sino también una conexión emocional que desafía las convenciones sociales de la época.
A medida que las olas golpean la costa y los días pasan, las dos mujeres se adentran en un mundo de descubrimiento, tanto en términos de fósiles como de su propia identidad. A través de momentos de ternura y vulnerabilidad, Mary y Charlotte establecen una relación apasionada, pero la realidad y las presiones exteriores acechan su felicidad. Esta historia de amor y de lucha en un tiempo y lugar que a menudo invisibilizaba a las mujeres se convierte en un retrato poético y desgarrador de anhelos y aspiraciones, donde la búsqueda de la verdad y el amor se entrelazan en la arena y en la roca.