Alex Forrest es una mujer carismática y misteriosa que entra en la vida de Dan Gallagher, un exitoso ejecutivo de Nueva York. Todo comienza como una aventura casual durante un fin de semana en que su esposa, Beth, está fuera de la ciudad. Dan, interpretado por Michael Douglas, se siente atraído por la intensidad de Alex, interpretada por Glenn Close, y ambos se lanzan a una apasionada pero breve relación. Sin embargo, lo que inicialmente parece ser un mero desliz se convierte en una pesadilla cuando Dan decide terminar la aventura y volver a su vida normal.
Alex, incapaz de aceptar el rechazo, se convierte en una presencia cada vez más amenazante. Su comportamiento se vuelve errático e impredecible, desatando una serie de eventos perturbadores que no solo amenazan el matrimonio de Dan, sino también su propia vida. Desde llamadas inquietantes hasta acosos y actos de violencia, Alex se transforma en una figura obsesiva que lleva a Dan a cuestionar sus decisiones y a luchar por proteger a su familia.
Mientras la tensión se incrementa y el drama se intensifica, Dan se encuentra atrapado en un juego de gato y ratón con Alex. La película explora temas de infidelidad, obsesión y las consecuencias de las decisiones impulsivas. Al final, la lucha de Dan por recuperar el control sobre su vida presenta un inquietante recordatorio de que algunas relaciones pueden volverse peligrosas cuando se cruzan las fronteras de la pasión y la locura.