Con un ambiente oscuro y sombrío, la historia sigue a un asesino solitario, un cazador de vidas que se esfuma entre las sombras de la ciudad de Nueva York durante la temporada navideña. Nuestro protagonista, un misterioso y taciturno hombre llamado Frankie, regresa a la Gran Manzana después de un tiempo alejado, determinadamente decidido a cumplir una última misión: llevar a cabo un asesinato por encargo. A medida que se adentra en la fría realidad urbana, su vida se convierte en un juego de envío, donde su conciencia empieza a jugarle una mala pasada.
Frankie lucha contra sus propios demonios mientras encuentra conexiones inesperadas en el camino. Su relación con una atractiva pero vulnerable mujer lo lleva a cuestionar su estilo de vida y sus decisiones, lo que añade un interesante giro emocional a su oscura misión. La filmación, con su estilo noir y una atmósfera casi claustrofóbica, refleja el aislamiento y la lucha interna del protagonista, convirtiendo la ciudad en un personaje más de la trama.
A medida que se acerca el momento de llevar a cabo el asesinato, Frankie se convierte en un hombre dividido entre su instinto asesino y la posible redención que puede encontrar en el amor y la compasión. En un clímax inesperado, las tensiones se desatan, y el destino de Frankie colisiona de manera eléctrica con la brutalidad de su realidad. La película culmina en un oscuro y reflexivo desenlace que cuestiona la naturaleza del crimen y la soledad en un mundo frío y ruidoso.