En un futuro distópico y brutal, Estados Unidos ha caído en el caos, donde la violencia y la desesperación reinan. En este mundo donde la vida humana vale muy poco, un evento monstruoso atrapa la atención de la población: una carrera de automóviles que no es solo una competencia de velocidad, sino un espectáculo sangriento en el que los pilotos deben ganar puntos al atropellar a peatones. Entre los competidores se encuentra el temido Frankenstein, un corredor icónico con una máscara que oculta su rostro desfigurado y una reputación de ser imparable. Sin embargo, su verdadero motor es el deseo de derrocar a un régimen opresor que controla cada aspecto de la sociedad.
Frankenstein, acompañado por su equipo leal, se enfrenta a la presión de los patrocinadores y a la amenaza constante de otros plagiadores. Mientras avanza la carrera, el caos se desata en las calles, con vehículos que arrasan con todo a su paso y espectadores que animan la carnicería como si fuera un deporte. A medida que la carrera se torna más peligrosa y la lucha por la supervivencia se intensifica, Frankenstein se encuentra atrapado entre su deseo de ganar y su creciente conciencia sobre la cruel realidad que lo rodea.
Con un trasfondo satírico y momentos de acción desenfrenada, la película se convierte en un comentario social mordaz sobre la violencia en los medios y la deshumanización en la sociedad moderna, dejando al público reflexionando sobre el costo de la victoria en un mundo donde todo tiene un precio.