En un hospital que parece más un circo que una institución médica, el excéntrico equipo de médicos y enfermeras se enfrenta a un nuevo desafío: conseguir que el nuevo director del hospital se adapte a su caótica forma de trabajar. El Dr. Kenneth meade, interpretado con un humor inigualable, es un médico que, a pesar de sus mejores intenciones, solo logra sembrar el caos en cada esquina. A medida que la locura se desata en los pasillos del hospital, las situaciones hilarantes no se hacen esperar, desde operaciones fallidas hasta pacientes que no pueden dejar de hacer travesuras.
La llegada de una inspectora, destinada a evaluar el funcionamiento del hospital, añade presión al ya enredado ambiente. Los personajes, entre los que se encuentran enfermeras coquetas, doctores despistados y pacientes nada convencionales, se unen en un esfuerzo por demostrar que el caos tiene su lugar en el cuidado de la salud. Mientras todos intentan mantener las cosas bajo control, se suceden una serie de malentendidos, enredos románticos y situaciones absurdas.
Cada escena se convierte en una comedia de enredos y sorpresas que hará reír a los espectadores de principio a fin. Al final, el hospital, a pesar de sus fallas, se convierte en un hogar donde, sorprendentemente, la risa y el sentido del humor son el mejor remedio. Con un final inesperado que desafía las convenciones, la película es un recordatorio de que a veces, la medicina más efectiva es una buena dosis de risas.