En un Londres sumido en un futuro cercano y distópico, la ciudad es un hervidero de caos y crimen, donde las lluvias interminables y la oscuridad perpetua crean un ambiente inquietante. En este entorno, el detective de la policía, interpretado por Rutger Hauer, se encuentra en la búsqueda de un asesino en serie que ha aterrado a la ciudad durante meses. Este criminal no solo es astuto, sino que también tiene un retorcido sentido del juego, lo que hace que el trabajo de Hauer sea aún más complejo.
Con la presión de sus superiores y la agitación del público, el detective se aferra a sus instintos, convencido de que la clave para desenterrar a este monstruo se encuentra en la obsesión del asesino por crear terror. Pero a medida que se adentra en la investigación, descubre que su enemigo no es simplemente humano: se enfrenta a una criatura sobrenatural que se alimenta de su propia desesperación.
Con un toque de ciencia ficción y momentos de acción intensa, la historia presenta un juego del gato y el ratón que lleva al protagonista al límite de su cordura. Mientras lucha contra sus propios demonios internos, el detective debe encontrar una manera de detener al monstruo antes de que haga su próxima víctima. Una historia trepidante que nos hace cuestionar si, en la lucha contra el mal, somos realmente los cazadores o solo presas en un juego mortal.