En un abrir y cerrar de ojos, la vida de Arthur Dent da un giro radical cuando descubre que su casa está a punto de ser demolida para dar paso a una nueva carretera. Pero eso es solo el comienzo de un día que se vuelve cada vez más extraño. Su amigo alienígena Ford Prefect, que no es lo que parece, revela que la Tierra también está en peligro inminente: el planeta será destruido para hacer espacio para una autopista intergaláctica. Con un toque de humor absurdo, Arthur y Ford se escapan justo a tiempo, abordando una nave espacial comandada por una raza alienígena.
Lo que sigue es un viaje caótico a través del espacio, donde se encuentran con una serie de personajes excéntricos, desde el autoproclamado presidente de la galaxia hasta un robot depresivo que no puede evitar quejarse. A medida que Arthur se adentra más en este universo intergaláctico, descubre que el destino del universo podría estar relacionado con un extraño libro que sirve como guía para viajar por el cosmos.
Pese a las situaciones absurdas y el eterno sentido del humor, Arthur debe enfrentarse a un sinfín de preguntas sobre la vida, el universo y, por supuesto, ese número fortuito: 42. Entre viajes cósmicos y reflexiones hilarantes, el destino de la Tierra y de Arthur nos muestra que, a menudo, las locuras del universo pueden ser más complejas y divertidas de lo que jamás imaginamos.