Ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, la historia sigue a un joven llamado Ivan, un niño de 12 años que ha sido desgarrado por el conflicto que ha devastado su hogar y su infancia. La película nos introduce en un mundo crudo y sombrío, donde la inocencia se enfrenta a la brutalidad de la guerra. Después de perder a su familia y ser testigo de horrores inimaginables, Ivan se convierte en un explorador solitario en los bosques de Rusia, donde se encuentra con un grupo de soldados que luchan contra el enemigo.
La travesía de Ivan no es solo física; también es un viaje emocional. Mientras se une a los soldados, intenta lidiar con su dolor y la pérdida, buscando un propósito en medio del caos. La camaradería que desarrolla con los soldados es agridulce, ya que al mismo tiempo que encuentra un sentido de pertenencia, también se enfrenta a la realidad de que ellos son quienes deben luchar por el país y, en consecuencia, por su propio futuro.
El filme se adentra profundamente en la psicología del protagonista, mostrando su valentía y vulnerabilidad. A través de imágenes evocadoras y una dirección magistral, se retratan los dilemas morales de la guerra y la lucha por la supervivencia. Al final, Ivan no solo busca venganza, sino una forma de reconciliación con su pasado, culminando en un desenlace que hará reflexionar a todos sobre el costo de la guerra en la juventud.