En 1954, el agente federal Teddy Daniels llega a una remota isla que alberga un manicomio para criminales demente, tras la misteriosa desaparición de una paciente llamada Rachel Solando. Acompañado por su nuevo compañero Chuck Aule, Teddy se enfrenta a un entorno oscuro y escalofriante, donde la paranoia y la desconfianza parecen reinar. Mientras interroga a los médicos y a los internos, descubre que la isla esconde secretos siniestros, y comienza a cuestionarse la realidad que le rodea.
A medida que avanza la investigación, Teddy revela sus propios fantasmas: una tragedia personal que lo persigue, la muerte de su esposa a manos de un pirómano. Este evento lo impulsa a buscar respuestas sobre la conexión entre su dolor y la situación en la isla. Sin embargo, lo que parecía una misión de rescate se convierte en un viaje psicológico desgarrador.
A medida que la tormenta azota la isla, Teddy se siente cada vez más atrapado en un juego demente. Las pistas lo llevan a un oscuro encuentro con el director del manicomio, y cada revelación desentierra más preguntas sobre la moralidad, la locura y la verdad. En una carrera contra el tiempo, Teddy se da cuenta de que lo que busca no solo son respuestas sobre Rachel, sino también sobre sí mismo y la línea entre la cordura y la locura. La atmósfera opresiva y el suspense constante mantienen al espectador al borde de su asiento hasta el impactante clímax final.