En una París marcada por la confusión y la desilusión de la posguerra, seguimos la vida de Alexandre, un joven idealista y mujeriego que navega entre relaciones amorosas y conversaciones filosóficas. Romántico y algo cínico, Alexandre se enreda en una extraña triada con Marie, su exnovia, y Véronique, una mujer intrigante que se siente atraída por la naturaleza desinhibida de él. A medida que el trío se sumerge en charlas interminables, cada personaje revela sus anhelos, frustraciones y las complejidades del amor en un mundo donde las normas sociales se están desvaneciendo.
La atmósfera de la película es íntima, casi claustrofóbica, mientras acompañamos a Alexandre por calles brumosas y cafés parisinos, donde sus encuentros se convierten en reflexiones sobre la libertad, la soledad y el deseo. A través de sus interacciones, la historia plantea preguntas sobre la autenticidad del amor en un contexto de crisis, llevándonos a cuestionar lo que significa realmente estar conectado con otra persona. El ambiente bohemio de los años 70 sirve de telón de fondo a las luchas internas de los personajes, quienes intentan encontró su lugar en un mundo caótico y cambiante. Con diálogos agudos y encuentros llenos de tensión, esta obra destaca por su audaz exploración de las relaciones humanas y las contradicciones del deseo.