En la tumultuosa y emocionalmente cargada semana que sigue a la muerte de la Princesa Diana, el Reino Unido se encuentra en un estado de conmoción y duelo. La reina y su familia enfrentan la escasez de una conexión con un pueblo que, en su mayoría, se siente traicionado y desilusionado. Mientras la familia real se refugia en su emblemática cabaña en Escocia, la opinión pública clama por un reconocimiento del dolor colectivo, exigiendo una respuesta públicamente más humana de quien, normalmente, se mantiene distante.
Tony Blair, el recién nombrado Primer Ministro, entra en juego como un mediador inesperado entre la tradición monárquica y las modernas demandas del pueblo británico. Consciente del poder de la figura de la reina y de la necesidad de adaptarse a los tiempos cambiantes, Blair intenta persuadir a la monarquía para que se acerque a sus súbditos en momentos de crisis. A medida que la tensión aumenta y las presiones de la prensa y el público crecen, la reina se encuentra en una encrucijada.
La historia se convierte en un intenso drama humano que explora temas de dignidad, responsabilidad y la lucha por mantenerse relevante ante los cambios sociales. A través de conversaciones sinceras y decisiones difíciles, se revela el dilema entre tradición y modernidad, mientras todos se preguntan cómo debería la realeza conectar con un país que llora a una figura tan amada y aclamada.