En un remoto y frío paisaje de la Edad Media, nos sumergimos en la vida de un joven y salvaje bandido llamado Kozlík, quien se siente atrapado entre el mundo de la ley y el del delito. En medio de su lucha por sobrevivir y encontrar su lugar, cruza caminos con una hermosa y enigmática mujer llamada Marketa, que se convierte en el objeto de su obsesión. La historia se desarrolla sobre un fondo de traiciones y rivalidades, donde el honor y la lealtad son continuamente puestos a prueba.
Mientras Kozlík busca desesperadamente la forma de escapar de su violento pasado, se ve envuelto en un conflicto entre su clan y un grupo rival que busca venganza. Este constante tira y afloja de lealtades y conflictos no solo lo lleva a enfrentamientos brutales, sino también a una introspección sobre su propia humanidad. Marketa, atrapada en su propio destino trágico, resulta ser un símbolo de anhelo y sacrificio, reflejando la lucha de todos los personajes por encontrar la redención en un mundo de caos y barbarie.
La narrativa se desarrolla en un ambiente opresivo, donde la naturaleza y la brutalidad del ser humano se entrelazan, formando un paisaje casi onírico y a la vez devastador. A medida que la historia avanza, el amor, la traición y la lucha por la supervivencia cuestionan la esencia misma del ser humano, creando una experiencia cinematográfica que es tanto visceral como filosófica.