En un futuro cercano, la vida de Diane es un constante vaivén entre la lucha y la desesperación tras la trágica muerte de su esposo. Para colmo, su hijo adolescente, Steve, sufre de un trastorno de conducta que lo lleva a ser un verdadero desafío para ella. Diane se siente atrapada entre el deseo de ayudar a su hijo y el temor de que su comportamiento violento se descontrole. En medio de esta pesadilla, un nuevo vecino, Kyla, aparece en escena. Esta joven profesora de secundaria, que lidia con sus propios demonios, se convierte en una inesperada amiga y aliada.
A medida que Diane, Steve y Kyla estrechan lazos, la película desentraña la dinámica familiar de una madre que lucha por la estabilidad y una amistad que ofrece un refugio emocional. Sin embargo, la convivencia no está exenta de tensiones. La complejidad del amor maternal se convierte en una lucha constante entre la esperanza y la desilusión, mientras todos ellos intentan navegar por la tormentosa adolescencia de Steve y los secretos del pasado de Diane.
Con un enfoque íntimo y un estilo visual que capta la cruda realidad, la historia plantea preguntas profundas sobre la maternidad y la redención. El viaje emocional de estos tres personajes revela que, en medio del caos, a veces se puede encontrar la conexión y la comprensión, pero también se enfrenta el dolor y la fragilidad de la vida. La lucha se intensifica y las decisiones que deben tomar definirán su futuro.