En una aislada aldea de Ucrania, en medio de la turbulencia política de los años 30, la vida de los campesinos se ve marcada por la lucha interna entre el deseo de modernización y la tradición agrícola. La historia sigue a una joven pareja, Mikhail y Anna, quienes sueñan con un futuro mejor y anhelan salir de la dura rutina diaria. Mikhail, lleno de entusiasmo, busca unirse a un movimiento colectivista que promete mejorar las condiciones de vida, mientras que Anna, más cautelosa, teme que el cambio traiga consigo la pérdida de sus raíces.
A medida que la comunidad enfrenta el embate de la modernización, surgen tensiones entre los vecinos. Algunos apoyan el colectivismo, mientras que otros se aferran a la vida que conocen, lo que provoca divisiones emotivas. El director de la aldea, un ferviente defensor del nuevo orden, y un anciano tradicionalista, se convierten en los principales antagonistas, simbolizando los dos mundos en conflicto.
La narración se convierte en un profundo reflejo de la lucha por la identidad, la comunidad y el amor en tiempos de crisis. A medida que las decisiones de Mikhail y Anna impactan no solo sus vidas, sino también las de sus compatriotas, se plantean preguntas sobre el sacrificio y el costo del progreso. En un desenlace emotivo, la pareja debe decidir entre seguir su amor a toda costa o sucumbir a las presiones externas que amenazan con desgarrar tanto a su relación como a su pueblo.