En una elegante villa de la Italia de los años 60, un grupo de jóvenes aristócratas se embarca en un verano de desenfreno y reflexión, donde las conversaciones se entrelazan con las tensiones sociales de la época. Entre cenas opulentas y juegos de jardín, los protagonistas, una combinación de idealistas y cínicos, comienzan a cuestionar las normas y valores de la sociedad a la que pertenecen. La historia se centra en el apuesto y carismático Fabrizio, quien, en su búsqueda de libertad y significado, desafía abiertamente las convenciones familiares y las expectativas sociales.
A medida que los días pasan, la atmósfera de la villa se vuelve más pesada, resolviendo antiguos rencores y secretos. Su relación con Clara, una joven que encarna el deseo y la rebeldía, añade una capa de complejidad a su vida; el tira y afloja entre su pasión y el miedo a lo desconocido se convierte en un espejo de la lucha generacional que se vive más allá de los lujos de la villa. El contraste entre la decadencia de su mundo y la agitación política que se avecina resuena en todas sus interacciones.
Este viaje de autodescubrimiento y desilusión culmina en un clímax emocional que refleja la lucha entre el deseo de cambio y la atracción de la tradición. Los protagonistas deberán decidir si se quedan atrapados en el pasado o se lanzan hacia un futuro incierto, en una época que promete revoluciones y transformaciones.