En una escuela secundaria japonesa, un grupo de estudiantes se enfrenta a las vicisitudes de la adolescencia mientras un potente tifón se aproxima a su localidad. Estos jóvenes, atrapados entre la inocencia de su niñez y la complejidad de la vida adulta, se ven obligados a permanecer en la escuela debido a la tormenta. Mientras las horas se convierten en días, se desata una mezcla de emociones y conflictos que los lleva a explorar sus más profundos temores, deseos y las complicadas relaciones interpersonales que mantienen.
A través de diálogos cargados de sinceridad y momentos de humor, la película retrata las dinámicas del grupo, incluyendo el amor no correspondido, la amistad y la traición. Con una cinematografía que captura la sensación claustrofóbica del espacio cerrado, la tormenta exterior se convierte en un reflejo de las tempestades emocionales que atraviesan a cada uno de los personajes. El estrés y la falta de comunicación llevan a que se revelen secretos y a que se cuestionen las lealtades, haciendo que la tensión aumente paralelamente a la inminente amenaza del tifón.
A medida que el clima se vuelve cada vez más peligroso, los protagonistas deben confrontar tanto el exterior como sus propios demonios internos, llevándolos a un punto de quiebre en sus vidas. La película captura la esencia de crecer y los momentos que definen la transición hacia la adultez, dejando una impresión duradera sobre la fragilidad y la fuerza de las relaciones humanas.