En un apacible pueblo de Nueva Inglaterra, un peculiar hallazgo inicial desvía la rutina de sus habitantes: el cadáver de un misterioso hombre llamado Harry. Sin embargo, lo que debería ser un evento macabroso se convierte en una cómica serie de malentendidos y despistes entre los habitantes del pueblo. La situación toma un giro inesperado cuando una mujer local, que parece estar más interesada en lo que le puede ofrecer Harry en términos de romance que en su deplorable estado, comienza a investigar su pasado. Mientras tanto, un joven pintor se obsesiona cada vez más con el cuerpo, creyendo que su arte florecerá con un 'modelo' tan insólito.
A medida que se van desvelando las historias de los diferentes personajes —cada uno con sus propias teorías sobre cómo y por qué murió Harry—, la trama se adentra en un juego de enredos y secretos. La risa se combina con momentos de confusión a medida que el pueblo entero se involucra de una forma u otra en la “solución” del misterio, mientras que la necesidad de deshacerse del cuerpo lleva a situaciones absurdas y hilarantes. La primera película dirigida por Alfred Hitchcock en el género de la comedia, juega con la idea de la mortalidad y los malentendidos, ofreciendo, a través de sus excéntricos personajes, una reflexión sobre cómo el amor y la vida a veces pueden surgir de los lugares más inesperados. Con un toque de humor negro, esta historia nos recuerda que, al fin y al cabo, los problemas pueden ser la clave para encontrar la felicidad.