En plena América de los años 70, dos jóvenes vagabundos, conocidos simplemente como “El Piloto” y “El Mecánico”, recorren el país en un muscle car lleno de energía y sed de aventuras. Sin un destino fijo y con el motor siempre en marcha, estos amigos, que parecen vivir al margen de la sociedad, se embarcan en una carrera improvisada que les lleva a enfrentarse con un rival inesperado: un sofisticado conductor de un Pontiac GTO, que no sólo es un experto al volante, sino también un gran conversador.
A lo largo de su travesía por carreteras desiertas y paisajes desolados, el grupo se topa con otros personajes que atraviesan sus caminos, incluyendo a una joven hitchhiker que añade una dosis de complejidad a la dinámica del trío. El viaje, que parece ser uno de pura competición, se transforma en una meditación melancólica sobre la vida, la soledad y el paso del tiempo.
Mientras los motores rugen y las apuestas se elevan, los protagonistas luchan no solo por demostrar quién es el más rápido, sino también por encontrar su lugar en un mundo que avanza a toda velocidad, dejando pedazos de su identidad atrás. A través de escenas visualmente hipnóticas y un ritmo contemplativo, la película explora la búsqueda de significado en la carretera, llevándonos a cuestionar si el verdadero destino son las metas alcanzadas o las experiencias vividas en el camino.