En una divertida comedia romántica, la historia se centra en un grupo de parejas que descubren que, por un error administrativo, no están realmente casados. Todo comienza cuando un simpático juez, interpretado con carisma, revela que un lote de matrimonios fue invalidado por un fallido trámites en el registro civil. La información cae como un balde de agua fría sobre los protagonistas, quienes van desde un grupo de recién casados emocionados hasta parejas que llevan años de convivencia.
Los personajes son un colorido elenco de personalidades: desde un matrimonio que atraviesa una crisis, hasta una pareja de amoríos clandestinos, cada uno debe enfrentarse a la realidad de su situación. A medida que intentan decidir qué hacer con esta inesperada libertad, las risas no cesan y se desatan una serie de malentendidos y situaciones hilarantes. La presión de decidir si volver a casarse o seguir con sus vidas como si nada hubiera pasado provoca momentos de reflexión y, por supuesto, un torrente de gags cómicos.
A lo largo de la película, el amor verdadero y la conexión emocional salen a flote, lo que permite que cada pareja reevalue su relación. Con un ingenioso guion y actuaciones memorables, la trama parece recordar que el matrimonio es más que un simple contrato; es un viaje lleno de sorpresas y decisiones inesperadas. Al final, los protagonistas aprenderán que, a pesar de las circunstancias, lo que realmente importa es el amor que comparten.