En el ocaso de la Rusia imperial, la historia sigue a Nicolás II y su esposa, la emperatriz Alexandra, mientras enfrentan la creciente tormenta que rodea su reinado. La trama se centra en la lucha de este matrimonio por mantener el poder y la estabilidad en un país sumido en la agitación social y política. Nicolás, un hombre de honor pero indeciso, se siente atrapado entre las expectativas de su papel como zar y su amor incondicional por Alexandra, quien proviene de una familia alemana y lucha con su propia ansiedad y los estragos de la hemofilia de su hijo, el zarévich Alexei.