En el corazón de una Delft del siglo XVII, la joven Griet, una talentosa y decidida sirvienta, se encuentra atrapada en un mundo donde la creatividad y la opulencia chocan. Tras la muerte de su padre, un ceramista, Griet debe trabajar para mantener a su familia. Su destino la lleva a la casa del famoso pintor Johannes Vermeer, un genio de la luz y el color que vive sumido en su propio universo artístico.