En un remoto pueblo de Alaska, donde el sol apenas se esconde en la noche, un detective de homicidios de Los Ángeles es enviado para investigar el asesinato de una adolescente. La atmósfera pesada y la falta de oscuridad provocan en él una inquietante incapacidad para dormir, lo que complica aún más su ya tensa situación emocional. A medida que se adentra en el caso, la peculiaridad del entorno y el sol constante empiezan a jugar con su percepción, llevándolo a una profunda confusión moral y psicológica.