En el contexto de la Segunda Guerra Mundial, un brillante pero algo arrogante oficial de inteligencia estadounidense, el capitán "Joe" Hendricks, se ve atrapado en un juego mortal de engaños y estrategias. Mientras se prepara para una misión secreta en Europa, es capturado por agentes alemanes que han ideado un plan maquiavélico para obtener información vital sobre los movimientos aliados. Para ello, los nazis deciden usar un truco psicológico: le hacen creer que ha estado en un coma durante 36 horas y que, por lo tanto, su misión ha fracasado.
Con el tiempo corriendo en su contra, la situación se torna cada vez más tensa cuando Joe se enfrenta a interrogatorios crueles y manipulaciones ingeniosas por parte de sus captores. A medida que se profundiza en la mente de sus captores y en sus propias inseguridades, Joe empieza a cuestionar su propia cordura y la lealtad de quienes le rodean. Sin embargo, la inteligencia de Joe brilla a través de la confusión, y con un poco de ingenio y una dosis de suerte, planea su escape mientras intenta descubrir la identidad del traidor en sus filas.
Con un ritmo vertiginoso y giros inesperados, el relato mezcla intriga y espionaje en una persecución trepidante. La película se convierte en un juego del gato y el ratón que mantiene al espectador al borde del asiento, reflexionando sobre la naturaleza de la guerra y el eterno juego de confianza entre enemigo y aliado.