En un caluroso día en el desierto de Marruecos, un grupo de turistas estadounidenses se queda atrapado en una tragedia que trasciende fronteras. La historia se desencadena cuando una bala perdida hiere a una joven, quien, junto a su hermano y un guía local, se ve arrastrada a un torbellino de consecuencias inesperadas. Mientras tanto, en Estados Unidos, los padres de la joven, desesperados por la situación, luchan por conseguir ayuda, revelando las complejidades de la comunicación y la incomunicación en un mundo interconectado.
Paralelamente, seguimos la historia de una pareja japonesa que viaja a Estados Unidos. La joven lleva una carga emocional enorme, marcada por la pérdida y el aislamiento tras la muerte de su madre. Su historia entrelazada con la de los americanos muestra cómo el dolor trasciende el idioma y la cultura, conectando a todos los personajes de maneras que nunca hubieran imaginado.
En otro rincón del mundo, en México, un campesino y su familia se enfrentan a la pobreza, impulsados por la esperanza de una vida mejor. En su búsqueda por ayudar a un familiar, sus caminos se cruzan con los de los turistas y el azar transforma sus vidas para siempre.
Con un estilo narrativo no lineal, la película te sumerge en un mar de emociones, haciendo que reflexiones sobre la conexión humana y los límites que las barreras culturales pueden imponer. A medida que las historias se entrelazan, se revela un mensaje poderoso sobre empatía, tragedia y redención, que resuena mucho más allá de las palabras.